viernes, 2 de octubre de 2020

Astronautas

Los astronautas dejaron de pensar.
Así, en un pulso de luz vacía, negra, profunda, apagaron sus mentes.
Habían llegado, al borde del universo.

Inapreciable

Una idea de algo que no llega a ser, está y desaparece automáticamente cuando la vemos, para que se nos aparezca lo opuesto.
La acción queda entonces desaparecida.
La duda nos disuelve.



pasado

Pensá que tu mundo era distinto hace 5 o 10 años.

Sin juzgarlo, solo llevarse por la melancolía.
Una leve borrachera.

Una amistad del secundario. Esa persona que ves una vez por año, con suerte.
Y basta, aunque quisieras compartir más.

Esos instantes despreocupados, que pueden volver en cualquier momento. Por que sigues viviendo.

Es esa picazón que agrada, que te distrae si lo dosificas bien. 
No es sano acostumbrarse.



viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Qué buscas en la ventana?

Hay momentos en los que solo buscamos nuestro reflejo
y al empañarse, buscamos dejar nuestra marca.

El pobre busca oportunidades,
mientras que el rico, paisajes.

En invierno vemos la lluvia caer,
buscando ese confort de estar bajo techo.
Ya en verano, nos molesta,
no es momento de reflexión.

Dos trozos de vidrio, el espejo y la ventana,
en el espejo busco mi confianza
y en la ventana lo que me falta.

El gato ve por la ventana y busca inocentemente otro día.
Mi padre ve por la ventana, buscando el fin.
Mi madre ve por la ventana, buscando lo que perdió.
Yo veo por la ventana y los busco a ellos.

Un canario, en su jaula
si fuese él
vería el cielo.

jueves, 12 de febrero de 2015

Carnaval de gente gris

      Es de mañana, hay sol, es hora de levantarme. 
     Con dificultad logro mover mi masa de la posición horizontal para sentarla en la cama, me pongo de pie, y reptando, me dirijo al baño.
    En ese cuarto puedo ver en el espejo a la primer persona del día, es alguien al que no deseo saludar, pero debo mirarlo a la cara para limpiarle la grasa y las lagañas del rostro. No se si lo hago por caridad o por necesidad.
      Otro día ha comenzado, la rutina se despereza y siente ganas de alimentarse con algún desayuno rápido mientras lee las noticias matutinas.
       Es otra mañana típica, y decido que es hora de darle valor, por lo que comienzo a arreglarme para ir al trabajo en el centro capitalino, Afuera, el otoño despunta en epílogo de otro Marzo porteño. Todavía hace calor, es un hermoso día para sentir el saco gris y la corbata bordó.
    Salgo de mi departamento, cierro con llave y bajo por el ascensor, en la salida del edificio murmuro en voz alta mi preocupación sobre el paro de subtes; el portero, que escuchó mi voz y pensó que le estaba hablando a él, contesta que no pasaría tal cosa. Simulando que le había preguntado, le agradezco el dato y me despido.
     El viaje no tiene ninguna novedad, es le mismo desfile de gente aburrida y cansada, payasos sin gracia disfrazados para otro día de corso. Murgueros que solo se mueven por el vaivén del colectivo o subte, sonríen pero no ríen, se entristecen pero no lloran, se enojan, pero no gritan.
     Bajo de esos carros sin plumas y me dirijo al edificio bancario; ¡oh! cómo me duelen los pies, estos zapatos me matan.
     Al llegar, veo una muchedumbre en el hall del edificio, todos escuchan a Orlando, un delegado gremial del sindicato diciendo que hoy se declaró una medida de fuerza de 8 horas, y en una simulada asamblea se decreta paro y movilización.
    Los ánimos se han exaltado, algunos están en contra pero la mayoría (y me incluyo) estamos a favor, mientras suenan bombos, platillos y un megáfono, nos traen grandes bolsas de papeles de oficina picados en cuadraditos y talones de volantes con el nombre del sindicato impreso. 
    Pienso en este momento que al ser una zona donde se hallan altos y viejos edificios pertenecientes a muchos bancos, esta escena se repite en toda la cuadra y en varias manzanas del micro centro, con sus angostas calles escoltadas por sólidas fachadas de mármol y granito.
     Una hora después, suena una sirena y todos comenzamos a tirar los papeles por la ventana; en un instante toda la cuadra se viste de papales picados, papeles de oficina, donde habían impresos números y nombres, caían como nieve sobre el negro pavimento.
     Estoy emocionado, comparto este momento con compañeros de trabajo, algunos ríen, otros hablan, algunos tocan el bombo con gran exaltación y otros pican más papel, estos últimos los rompen con tal satisfacción que parecería que estuviesen rompiendo cadenas.
     En eso, saco la cabeza por la ventana del tercer piso y miro hacia la esquina, veo a un niño pequeño con anteojos tomado de la mano por su padre quien viste un saco gris y una corbata bordó. 
       El niño mira al cielo, asombrado por el espectáculo, levanta la mano mientras camina por la calle para agarrar algún papelito. Cuando se acerca al edificio donde estoy, empiezo a cantar y a saltar, descargo la lluvia con mucho más énfasis, tanto que parece que contagio a mis colegas quienes comenzaron a imitarme.
       En este instante, una atmósfera mágica invade el ambiente; ya no somos fríos oficinistas de saco y corbata, ya no nos duelen los píes ni el alma, ahora somos una comparsa, que al ritmo de bombos y cánticos llena el aire de música y papel.
     No aguanto, una lágrima rueda por mi mejilla mientras el niño pasa justo por debajo de mi ventana, esa gota se confunde con el desangrado húmedo de los aire acondicionados. 
      El niño ríe, patea y salta, juega con los papelitos -siempre agarrado a la mano de su sonriente padre-, veo en su rostro que su alegría es el reflejo de todo esto. 
      El momento me supera, ya no canto ni salto, solo observo al muchachito y pienso, mientras mi boca tiembla y mi ojos se hinchan: ¡Eso!, disfruta de este carnaval, ¡vamos!.  



     





  

sábado, 18 de octubre de 2014

Informe 3

Para la comodidad del lector, de ahora en más presentaré antes de cada informe, un resumen de lo publicado.

Resumen de lo publicado:
Nuestro enigmático personaje, LB, se apartó casi totalmente de la sociedad instalándose en una remota región de la Patagonia Argentina. En el lugar convive con su perro Abel, su gata Eva y con los gélidos  vientos sureños. Digo "casi" pues aun mantiene contacto a través de e-mail con un reducido círculo de amigos y con su ex pareja, lazo que esta atado por la mentira de un "retiro espiritual" en Nepal.
Pero su retiro no parece un mero capricho, oh no; pues en el lugar instaló un laboratorio donde las CEPAs son el eje de la cuestión al parecer.
Esta presentación es prematura. En el informe anterior dijo que el próximo escrito sería cuando sacara las CEPAs de la incubadora (día 14 del experimento).
Ahora sí, les dejo el informe 3.

Día siete del experimento.

Ubicación aproximada: 400km al Sureste de la Laguna de Agnia, provincia de Chubut, Patagonia Argentina.
Reporte del día:

En el informe anterior mencioné que las CEPAs serian sacadas de la incubadora doce días después de su colocación. Pues bien, esto no ha cambiado, las muestras siguen germinando sin cambios en el ambiente. Sin embargo, el medidor láser ha detectado el primer crecimiento diametral de las CEPAs, que de ahora en más serán individualizadas según la siguiente denominación:
                     - CEPA A: 100+5 micras de diámetro.
                     - CEPA B: 100+5 micras de diámetro
                     - CEPA C: 95+5 micras de diámetro
                     - CEPA D: 100+5 micras de diámetro
                     - CEPA E: 150+5 micras de diámetro
Según mis cálculos (ver anexo 2.I) con los que predije una desviación de entre 30 a 40 micras con respecto al valor teórico de 100 micras para el tiempo trascurrido (recordar que el crecimiento de una CEPA sigue una ley de Arrenius respecto al tiempo), un 60% de precisión está dentro de parámetros tolerados. 
Es una incógnita el error de un 50% en el cálculo de la CEPA E. He calibrado el medidor láser y medido varias veces solo para obtener el mismo resultado y el registro de temperaturas de cada tubo de ensayo no muestra ninguna variación respecto a los 37°C fijados.

Hoy se cumple un mes desde que vine a este páramo desolado y ya siento el cansancio. Hay momentos en que la cantidad de tareas me abruma pues, no solo debo dedicarme a mi empresa (a la cual destino la mayor parte del tiempo), sino también al mantenimiento del laboratorio y debo estar alerta de cualquier anomalía que pudiese acontecer para que sea registrada y de ser necesario, corregida. Cualquier cambio es trascendental y puede ser irreversible, hay que tener en cuenta que estas son las únicas CEPAs en el mundo, las demás fueron destruidas en un arrebato irracional por catedráticos pusilánimes.
A todo esto debo sumar las tareas hogareñas: cocina, aseo y cuidado de la huerta.
Necesito un ayudante, pero el hecho de ser un fugitivo, complica la búsqueda laboral.

Hay días en los que solo duermo 5 horas, pues las noches las dedico al estudio. Reviso apuntes, libros, CD's, en busca de datos, notas o cualquier otra cosa que me pudiese ser útil. Pero es vano; ya leí una y otra vez miles de mega bytes de información en distintos formatos y no encontré nada nuevo, nada. No queda otra cosa que relajarse, no tiene sentido buscar "el pelo al huevo". 
He decidido que, si no aparece ningún indicador relevante de aquí hasta que finalice la incubación, no torturaré más a mis sesos y en estos días sacaré provecho de la situación: dedicaré mis tiempos libres a mis mascotas, a mi violín y a probar la cosecha de Cannabis. 

Hay algo que me preocupa, ¿hasta cuánto podré seguir con la mentira de mi "retiro espiritual"?, si bien mi contacto es semanal, dedico mis minutos de reflexión diarios en pensar que decirles sobre mi estadía. 
¿Qué haces?, ¿qué comes?, ¿sabes tibetano?, ¿pasas frío?, etcétera, etcétera, las preguntas típicas. Pero ninguno sabe que estoy siendo buscado por los financistas del Popol-Vuh, ¿los habrán contactado?. Es obvio que si.

El Popol-Vuh es un grupo de científicos formado por 5 genetistas (6 antes de mi deserción) y 2 biólogos, todos profesionales argentinos, y está apadrinada por entusiastas de la ciencia que aportan fondos (a escondidas de los ojos miopes del las universidades) para algunos proyectos científicos secretos. No está de más decir que la creación de las CEPAs requirió de un suntuoso flujo de fondos y era la cúspide de los esfuerzos de todos los involucrados en el proyecto.

Los financistas no son otra cosa que empresarios (nacionales y algunos extranjeros) que decidieron tener su versión de las aventuras económicas que tuvieron mercaderes y duques del pasado, que asistían alguna expedición a tierras y mares lejanos con el objetivo de dejar su impronta "desinteresadamente" en la lista de avances de la humanidad.
Pero hay algo que no comprendieron los nuevos aventureros de la ciencia; que si bien el proyecto CEPA marcará un antes y un después en la historia de todas las ramas del conocimiento de la humanidad (de tener éxito), es una investigación sumamente lenta; y que luego de décadas de desarrollo se marque cómo hito trascendental el crecimiento a nivel nanoscópico en el diámetro de una maraña de proteínas, es un avance poco alentador, más cuando los riesgos mediáticos y flujos económicos son grandes.
¿Quiénes podrían impresionarse con un logro tan insignificante?, ¿cómo podrían alardear los frutos de su generosidad frente a gente que traducen un éxito en un fastuoso imperio de bienes materiales?. 
No, no pienso dejar participar en la creación a lo más vulgar de la burguesía, y con ello, me refiero también a mis ex-colegas.
Por eso los dejé, para salvar las CEPAs de estas masas flácidas que exudan miedo al darse cuenta de lo que son capaces de hacer si se lo proponen, lo ven y no lo toleran, ¡oh! ¡y se decían llamar hombres de ciencia!, ellos, que por la irracionalidad de unos idiotas querían abandonar el proyecto. No vieron verdaderamente lo que tenían en sus manos, sino, hubieran hecho lo que yo.
De esto dependía el futuro, del dinero y del miedo.
Aquí, no hay lugar para factores tan corrientes.


LB.

Fin del informe N°3  










miércoles, 3 de septiembre de 2014

Informe 2

En este informe, adjunto una imagen del autor.
Saludos


Dia dos del experimento

Ubicación aproximada: 400km al Sureste de la Laguna de Agnia, provincia de Chubut, Patagonia Argentina.
Reporte del día:

Tuve mi primer encuentro con la fauna local, unas liebres se metieron en la despensa durante la noche; razón por la cual Abel hizo una hecatombe en el lugar, en su fallido intento por alcanzarlas cuando me desperté y fui al sitio en busca de yerba para empezar mi mañana, como todos los días, a las 6:00AM.
Luego de ordenar -tarea que consumió una hora aproximadamente- me di cuenta que las liebres se abrieron paso cavando en un rincón de la despensa que no estaba bien recubierto con cemento; por lo que hice gala de mis aptitudes de albañil y me dispuse recubrir de mezcla toda esquina expuesta.
Este contratiempo no fue del todo frustrante, ya que dispuse de 3 días de periodo de adaptación en mi cronograma para hacer frente  cualquier eventualidad.
Mi ex pareja me pidió fotos del templo (ver Informe 1), a lo que respondí que no se está permitido tomar fotografías en el lugar, pero le dije que cuando pueda le enviaré fotos del paisaje (sí, Nepal y la Patagonia difieren bastante, pero no si voy lo más cerca que pueda de la cordillera y tomo una o dos fotos, una citadina porteña no notará la diferencia entre el Himalaya y los Andes).

Hoy me lleve una grata sorpresa, las CEPAs (CEPA: Conglomerado Estable de Proteínas Artificiales) no sufrieron ninguna alteración en su traslado clandestino desde el laboratorio de la universidad; un viaje de 13 horas.

Son 5 CEPAs ubicadas cada una en un tubo de ensayo herméticamente cerrado de 120ml que están desde las 6:10AM de hoy, en la incubadora a 37°C. Lugar donde estarán "germinando" por 12 días mientas se aplica un haz de luz monocromática de una longitud de onda de 0.6 Angstrom incidente sobre el conglomerado. (Ver figura)


Luego de ordenar la despensa, y viendo que no hay mucho que adelantar en mi investigación, aboqué el resto del día en mi huerta: ajusté los regadores, cavé algunas zanjas y planté zapallo, zanahorias y rabanitos. La tierra es problemática, por lo que antes de instalarme definitivamente me dedique a hacerla apta para la explotación, comprando calcio marino para bajar la salinidad del suelo y creando unos 300kg de compost. Acciones llevadas a cabo gracias a las clases que me dio antes de mi "retiro", un ingeniero agrónomo amigo.

No teniendo nada más que reportar, el próximo informe será en 12 días, cuando saque las probetas de la incubadora y las analice.
No parece mucho tiempo con tanto que hacer (la huerta, cavar el pozo ciego y terminar el cerco perimetral), tareas físicas que deberían despejarme; pero mi mente trabaja incansablemente, calcula y recalcula:
     - ¿Será suficiente energía la suministrada por a luz? (Ver anexo 2.II)
    - ¿Habrá fluctuaciones de temperatura por encima de la tolerancia                    establecida? (Ver anexo 2.X)
    - ¿El ph de la solución que aloja las cepas variará en el rango determinado?        (Ver párrafo 10, del anexo 2.VI)
    - [...] (Hay más preguntas, pero son demasiado puntuales)
Estas y muchas otras preguntas que no tienen respuesta; aún.
Sin embargo, la incógnita más importante no puede ser formulada en este informe, no puedo arriesgarme a escribirla todavía; necesito más tiempo pues no quiero llenar de promesas un informe, así que paciencia estimado.

Me despido con el siguiente comentario: 

No tengo fe ni esperanza, no hay lugar para eso en este experimento pues todo está calculado. 
No cruzo los dedos, pues no existe "la suerte", existen las probabilidades.

LB.

Fin del informe N°2.